El fin de semana pasado tenía fiebre de cocina… pero no de esa fiebre que haces un montón de platos para congelar y tener para varios días, no. Fue fiebre de inventar o hacer algo nuevo en cada comida. El sábado para cenar fue lenguado al horno. ¡Qué rico! Y el domingo para cenar, vamos a lo que vamos, atún a la plancha… parece que no tenga abuela si digo que me salió riquísimo!
Tenía un filete de atún muy bonito que me habían cortado en la pescadería a eso de 1 cm aproximadamente… cogí limón, ajo, guindilla y albahaca (ambas recién cogidas de mis plantas de la terraza) y pimienta. Todo machacado en el mortero y por encima del atún para marinarlo 15 minutos, lo justo.
Luego a la plancha, un lado, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10 y vuelta, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10 y listo.
Justo al punto de hecho, ni muy crudo ni muy pasado. ¡Increible!







